Síntomas del Parkinson
Hipocinesia o Bradicinesia
Lentitud de movimientos.
Temblor
Resistencia que ofrecen los músculos al movimiento pasivo. Además de dificultar los movimientos, provoca disminución de la expresión facial (hipomimia) y problemas en destreza manipulativa (escritura lenta y con letra pequeña, dificultad para abrochar botones, etc.)
Alteraciones de la postura
Movimiento involuntario y rítmico, que aparece al estar en reposo y cesa o disminuye al comenzar un movimiento. No todos los afectados por la EP tiemblan.
Alteraciones del equilibrio
Tendencia a que cabeza, tronco, cadera, rodillas y codos estén en flexión, haciendo que el cuerpo parezca doblado hacia delante.
Trastornos de la marcha
Aparte de la alteración postural que la acompaña, se caracteriza por ser a pasos cortos, arrastrando los pies, con disminución o desaparición del braceo. Cuando los pasos son rápidos y con dificultad para detenerse a la orden, se le llama marcha “festinante. En función de la progresión de cada paciente, algunos pueden presentar el fenómeno de “freezing” o congelación, en el que durante la marcha o al intentar iniciarla sienten como si tuvieran los pies pegados al suelo.
Temblor
Movimiento involuntario y rítmico, que aparece al estar en reposo y cesa o disminuye al comenzar un movimiento. No todos los afectados por la EP tiemblan.
Síntomas principales (motores)
Estos síntomas causan dificultades a la hora de realizar actividades de la vida diaria tan cotidianas como son caminar, subir y bajar escaleras, acostarse, darse la vuelta en la cama, bañarse, vestirse, alimentarse, escribir, etc.
El diagnóstico precoz es esencial para prevenir y disminuir la incidencia en la calidad de vida que producen estos síntomas.
Síntomas no motores
Además, existen otra gran variedad de síntomas secundarios, que no siempre aparecen en todos los afectados.

Estreñimiento
Dificultad para evacuar el intestino con regularidad.
Sudoración excesiva, seborrea y sialorrea.
Producción excesiva de sudor, grasa en la piel y saliva, respectivamente.
Pérdidas de peso
Reducción involuntaria del peso corporal.
Trastornos del sueño
Somnolencia diurna, sueños vívidos, insomnio, despertar frecuente durante la noche, etc.
Cansancio, fatiga
Sensación constante de agotamiento físico y mental.
Dolores musculares
Molestias o dolor en los músculos.
Dolores articulares
Dolor localizado en las articulaciones.
Incontinencia urinaria, nicturia, poliquiuria
Pérdida involuntaria de orina, necesidad de orinar por la noche y micción frecuente.
Problemas sexuales
Disminución de la libido (deseo sexual), impotencia, anorgasmia, hipersexualidad, etc.
Depresión
Trastornos afectivos, apatía, irritabilidad.
Alteraciones respiratorias
Problemas que afectan la capacidad de respirar correctamente.
Alteración del gusto y del olfato
Cambios o pérdida de la capacidad para percibir sabores y olores.
Trastornos de la deglución
Dificultades para tragar alimentos o líquidos.
Trastornos oculares
Problemas visuales como visión doble, sequedad, picor o dificultad para enfocar.
Trastornos cognoscitivos
Bradifrenia (lentitud de pensamiento), falta de planificación, programación, falta de fluidez lenguaje, alteración de la memoria semántica, etc.